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Caminando Músculos vs. Corriendo Músculos


Senderismo y correr son muy similares. El cuerpo está en posición vertical, moviéndose en línea recta, un pie después del otro. Pero la diferencia de velocidad entre correr y caminar afecta cómo se usan los músculos. El senderismo generalmente incorpora más ascensos y descensos que correr, lo que también cambia su patrón de uso muscular.

Senderismo cuesta arriba

Caminar cuesta arriba involucra algunos de los músculos más grandes del cuerpo, el glúteo mayor y los cuádriceps, también conocidos como glúteos y muslos. También sentirás los isquiotibiales y el gastrocnemio, el plantar y el sóleo, los músculos de las pantorrillas. Dependiendo de cuán empinada sea tu ascenso, tu corazón también podría estar trabajando duro. Utilizará los músculos abdominales y lumbares y dorsales de la espalda para mantenerse erguido. Si llevas una mochila pesada, sentirás aún más tus músculos de la espalda.

Senderismo cuesta abajo

Cuando caminas cuesta abajo, tus músculos no trabajan tan duro como lo hicieron al subir. Ahora la gravedad te empuja hacia abajo, especialmente si llevas una mochila. Los cuádriceps funcionarán como frenos aquí, tratando de mantener el choque fuera de las articulaciones. Cuanto más rápido vayas, más impacto sentirás. Caminar cuesta abajo es una causa frecuente de dolor de rodilla. Puede ayudar dar pasos más pequeños, caminar de lado o usar un bastón.

Running Muscles

Muchos músculos de las piernas trabajan juntos cuando corren. Sus cuádriceps, isquiotibiales y glúteo mayor se ponen en acción. Los flexores de la cadera, tanto el iliaco como el psoas mayor, levantan la pierna en cada paso. Su sóleo, gastrocnemio y plantar son responsables de flexionar la rodilla y plantar flexionando el tobillo, es decir, colocarse en una posición donde los dedos de los pies están debajo del tobillo.

Eficiencia de la pantorrilla

Un estudio de 2012 en la Universidad Estatal de Carolina del Norte descubrió una diferencia interesante entre moverse a un ritmo de caminar y correr. Utilizando herramientas de captura de movimiento de alta velocidad, imágenes de ultrasonido y una cinta de correr, los investigadores se centraron en el comportamiento del gastrocnemio al caminar y correr. Este músculo de la pantorrilla se involucra temprano en su ciclo de zancada, estirando su tendón de Aquiles, que rápidamente retrocede y lo mueve. Los investigadores descubrieron que cuanto más rápido vas, más se acelera este músculo. Pero con la velocidad, el gastrocnemio pierde potencia y eficiencia. Sin embargo, cuando cambia la marcha de caminar a correr, el gastrocnemio se ralentiza y se vuelve más eficiente. Esto puede explicar por qué a ciertas velocidades es mucho más fácil trotar que caminar.