Consejos

Beneficios para la salud de la carne de riñón e hígado


Debido a sus fuertes sabores, el hígado y los riñones entran en la categoría de "amar u odiar" para muchas personas. Si nunca cocina con estas vísceras, considere darles una oportunidad. Su rico perfil de nutrientes, que incluye vitaminas esenciales, minerales y otros nutrientes que necesita para un tejido sano, los convierte en una valiosa adición a su dieta.

Proteína

Las carnes de hígado y riñón sirven como fuentes ricas en proteínas. Obtener suficiente proteína en su dieta promueve la salud de los tejidos, porque sus tejidos dependen de un suministro constante de aminoácidos, los nutrientes que se encuentran en las proteínas, para mantenerse. La proteína contribuye a fortalecer los huesos, ayuda a transportar oxígeno a los tejidos y mantiene la piel sana. Los requisitos de ingesta de proteínas dependen de su peso: el adulto promedio de 135 libras necesita 54 gramos de proteína al día, mientras que el individuo promedio de 180 libras necesita 72 gramos, según las pautas informadas por la Universidad Estatal de Iowa. Una porción de 3 onzas de hígado de res proporciona 17 gramos de proteína, mientras que una porción equivalente de riñón de res contiene 15 gramos.

Hierro y zinc

Las carnes de hígado y riñón también le proporcionan minerales esenciales, como hierro y zinc. El consumo de 3 onzas de hígado de res le proporciona 4.2 miligramos de hierro y 3.4 miligramos de zinc, mientras que los riñones de res contienen 4 miligramos y 1.6 miligramos de hierro y zinc, respectivamente. Ambos aportan una cantidad significativa a su ingesta diaria recomendada, establecida por el Instituto de Medicina: 8 miligramos de hierro y 11 miligramos de zinc para los hombres, y 18 miligramos de hierro y 8 miligramos de zinc para las mujeres. El hierro combate la fatiga: ayuda a las células a producir energía y también suministra oxígeno a los tejidos durante todo el día. El zinc apoya la función saludable de la glándula tiroides, promueve la curación de heridas y apoya los sentidos del gusto y el tacto.

Cobre y selenio

El hígado y los riñones también lo ayudan a consumir más cobre y selenio. Ambos minerales actúan como antioxidantes y protegen sus células del daño causado por la exposición a toxinas ambientales y radicales libres. El cobre también lo ayuda a absorber el hierro y fortalece su tejido conectivo, mientras que el selenio estimula su sistema inmunológico. Una porción de 3 onzas de hígado de res contiene todo el cobre que necesita en un día, y una porción equivalente de carne de riñón de res proporciona todo el selenio que necesita. El hígado también contiene el 62 por ciento de la ingesta diaria recomendada de selenio establecida por el Instituto de Medicina, mientras que una porción equivalente de riñón proporciona el 40 por ciento de la ingesta diaria recomendada de cobre.

Vitamina B-12 y Folato

Las carnes del riñón y el hígado también ofrecen beneficios para la salud debido a su contenido de vitaminas, proporcionándole vitamina B-12 y ácido fólico. Ambos nutrientes controlan la cantidad de homocisteína, un aminoácido, en el torrente sanguíneo. Los niveles altos de homocisteína en la sangre marcan un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, y la vitamina B-12 y el folato podrían ofrecer beneficios cardiovasculares al reducir sus niveles de homocisteína. El folato y la vitamina B-12 también nutren su sistema nervioso y promueven una función cerebral saludable. Una porción de hígado de res o carne de riñón proporciona la ingesta diaria recomendada de vitamina B-12, establecida por el Instituto de Medicina. El hígado también contiene el 62 por ciento de sus requerimientos diarios de folato por porción, y el riñón contiene el 28 por ciento.

Preparación y consejos de cocina

Prepare la carne de hígado para cocinar cortándola en tiras finas. Saltee el hígado en rodajas en aceite de oliva con cebolla y salvia, o intente sazonarlo con ajo, aceite de oliva y romero fresco. Prepare los riñones sumergiéndolos en agua salada durante unas horas y luego cortando cada riñón por la mitad y eliminando cualquier tejido graso visible. Cocínelos en una sartén con chalotes, zanahorias picadas y champiñones.